top of page

Nicolás López: No hay sorpresa

  • Jul 5, 2018
  • 4 min read

A Nicolás López lo denunciaron 7 mujeres el sábado pasado por una serie de hechos de acoso y abuso sexual en contextos sociales y de trabajo. Al parecer López llevaba toda una vida de abusos de poder, no solo en privado, sino que en público donde se demostraba misógino* y acosador. Al salir la entrevista de sus denunciantes en la revista "Sábado", todos los programas de la televisión giraron en torno a la noticia. No había matinal que no conociera a Nicolás y su “humor diferente” o “humor negro” siendo catalogado por algunos como un entrevistado deseable por su irreverencia y por no tener miedo a decir lo que pensaba, de cierta forma deslizaban que este tipo de acciones podrían haber dado luces de su comportamiento “privado". Carolina de Moras salio trasquilada en redes sociales por desafortunados dichos como: “Lo que yo sí puedo decir, es que lo que conocí, fue un gallo deslenguado, súper artista, súper creativo, muy rápido, que va para adelante, que empuja la máquina, sin filtro… y de repente habían personas que tenían más sensibilidad, y que les caía pésimo lo que les decía“. Afortunadamente la gente se le fue encima, harto trecho hemos tenido que caminar para que dichos como estos sean condenados en este contexto -aunque parece que ahora todo es condenado en la redes sociales, cuanto miedo-.


Me parece interesante esa vinculación del humor negro con este tipo detestable – posiblemente mi reflexión siguiente tenga que ver con el stand up comedy de Hannah Gadsby de Netflix, recomendadísimo – porque creo que el humor es uno de los bastiones más visibles pero a la ves más sutiles de la subyugación de la mujer, de su concepción de objeto. En una entrevista que hace CHV a una de las denunciantes, vemos como ella cuenta algunos chistes que López solía decir “tengo que emborrachar a una mujer para acostarme con ella” o “Roxana Miranda ven a hacerme el aseo a la casa”. Y me lo imagino a él, rodeado de desconocidos, con la intención de hacerse el irreverente, al que no le importaba nada haciendo sus chistes sobre violaciones o posicionándose por sobre mujeres activas políticamente. Al parecer hacer el aseo en la casa es una tarea poco relevante, sobre todo al lado de su pega, dirigir películas misóginas en donde él se proyecta en un actor que antes era gordo y ahora tiene más calugas que un Kiosco. La misoginia se demuestra a lo largo de toda la historia del ser humano, Hannah Gadsby la presenta en la historia del arte y tantos humoristas en sus chistes: homofóbicos, transfóbicos, clasistas, racistas y relegando a la mujer a un florero mal humorado.


El humor negro debiese ser gracioso porque es tan poco razonable que un ser humano deba emborrachar a otro para tirar que te da risa, este no es el caso, López era un abusador sexual, no daba risa. Y no daba risa porque todos sabían lo que hacía, que algunos no hayan querido verlo a tiempo es otra cosa, eso no lo podemos disfrazar de humor negro. En la entrevista una de las denunciantes menciona como en el cumpleaños pasado de López, Ariel Levy -el actor que era gordo y ahora es regioestupendo- imitó sus conductas acosadoras arriba de un escenario y todos se rieron. Levy había visto esas conductas en su amigote y no solo una vez. Todos decidieron callar, decidieron que era chistoso. Este humor ha ayudado a mantenernos calladas, porque ninguna quiere ser ese florero malhumorado que pone a todos tensos al reprochar conductas supuestamente graciosas. Qué bueno que las mujeres hemos dejado ese lugar y hemos empezado a poner incómodos a todos. Si bien, podemos sospechar de ciertas personas por su humor, los dichos y las conductas de López sobrepasaban el humor con creces. Y hay que saber cuando hemos deliberadamente decidido hacer vista gorda a las señales reales, como cuando tu polola te comenta que con la excusa de un casting se te tiró encima a darte besos, como cuando encuentras a tu amiga llorando en el baño porque él uso contra ti tus sueños de ser actriz, como cuando viste a tu amigo decirle a todas sus amigas y desconocidas “tu y yo vamos a terminar tirando”.

Para terminar, otra cosa que me parece interesante agregar a la revisión del caso Nicolás López es su vinculación con la empresa de gestión en crisis: Imaginación. La tercera describe a esta consultora como una que le presto servicios a Soquimich y a distintos empresarios, obispos y autoridades en medio de sus revuelos. Esta consultora decide expandir su rubro al espectáculo con Herval Abreu, quien termina despidiéndolos porque lo hicieron pésimo, así mismo hicieron con Nicolás López quien llega a la consultora por los rumores de que él seguía después de Abreau. Pueden creer que asesorado por esta empresa López -antes de que salieran sus denuncias- contactó a todas las actrices que creía podían haberlo denunciado para ofrecerles un contrato en una nueva película que dirigiría, basada en el abuso sexual y el movimiento feminista. PUEDE ALGUIEN CREER ESE NIVEL DE ORDINARIEZ?!?!?!?. Este estúpido, cree que puede seguir utilizando su poder para callar a las mujeres y esta empresa, claramente guiada por machitos -aunque una de las abogadas de López dice ser feminista en su cuenta de twitter- cree que tiene algo de inteligencia para lidiar con estos asuntos. No chiquillos, el cabro cagó y hagan lo que hagan su prestigio desapareció, porque el movimiento feminista fue más fuerte y aunque pague todo lo que pague le va a ser 30 mil veces más difícil volver a tener una carrera. Ahora bien, harto ojo hay que poner en estas empresas y quienes las componen, el capitalismo patriarcal es muy grande y no dudo que pase mucho tiempo para que mejoren sus técnicas de “reducción de daños” y nos hagan la pega aún más difícil.


Como dijo Hannah: “no hay nada más fuerte que una mujer rota que se ha reconstruido”. Y cuando somos millones, caen todos los que tengan que caer. Las filas del movimiento feminista tienen cada vez más mujeres y más fuertes, ahora es tarea de todas comprender la complejidad del capitalismo patriarcal, de como se enreda en nosotras y nuestras relaciones para ir de a poco desestabilizándolo y finalmente, botándolo.

*Misógino: Persona que siente aversión hacia las mujeres y todo lo femenino.




Comments


bottom of page